Verano, tarde
¿Te asomaste a ver las glicinas
desbordadas en la glorieta del patio?
¿viste las flores violazules
mareadas en el agua de la pileta?
¿y el perfume del jazmín
trepando el tapial?
¿y la menta abrazada al cedrón?
ahí donde se besuquean
los descarados amantes del verano
¿viste a mi perra?
abrasada de sol en las siestas
sólo por estar conmigo
para después vivir el placer
de refrescarse en el charquito del pasto
¿No lo viste?
Entonces tampoco
me ves a mí.